El gran problema del siglo XXI: destrucción de áreas naturales para fabricación de móviles

El gran problema del siglo XXI: destrucción de áreas naturales para fabricación de móviles

Consejos antes de comprar un iPhone reacondicionado Leyendo El gran problema del siglo XXI: destrucción de áreas naturales para fabricación de móviles 4 minutos Siguiente ¿Cuánta contaminación genera fabricar un móvil nuevo?

Existe una cara oculta detrás de la fabricación de los smartphones que muchas personas no se atreven a reconocer. Emisiones de CO₂, contaminación de agua y explotación de minerales son consecuencia del proceso de fabricación de los móviles. El impacto ambiental es desolador.


Eso sin mencionar los desechos que se generan cada vez que los usuarios desechan sus teléfonos y no son reutilizados. 


El mercado de móviles reacondicionados ha surgido, en gran parte, como búsqueda de una solución a la contaminación. Gracias a esta alternativa se reducen los efectos negativos de la industria tecnológica en el planeta.


No obstante, aún queda mucho por solucionar.


¿Sabías que una persona, durante 50 años, daña una tonelada de recursos naturales para la fabricación de sus móviles? ¿O qué una batería de un teléfono móvil puede contaminar hasta 600.000 litros de agua?


Es probable que no conocieras estos datos porque generalmente no internalizamos el daño que genera nuestro consumo. Creemos que el ciclo del móvil comienza cuando lo compramos y acaba cuando lo cambiamos por uno nuevo, pero la realidad es más cruda. Todo el proceso de fabricación tiene su origen en la naturaleza y cuando lo desechas también acaba allí. 


¿Cuántos minerales hay en tu móvil?


Si alguna vez te has preguntado cómo se fabrica un móvil y qué materiales lo conforman, hoy conocerás la respuesta en este artículo. 


Un smartphone pesa, en promedio, 80 gramos. Pero, durante su fabricación se invierten más de 40kg de recursos naturales, ente los cuales se encuentran más de 70 minerales.


Plata, hierro, níquel, zinc, rodio, paladio, berilio, magnesio, molibdeno, vanadio, cobalto y carbonato de calcio son solo algunos de ellos.


Uno de los minerales esenciales en la fabricación de un smartphone es el cloatán, compuesto por colombita y tantalita. Se lo llama “oro negro” porque es indispensable para la industria tecnológica. Específicamente, se utiliza en la batería de los móviles.


El problema de este mineral es la escasez, y en la medida en que el mercado de móviles avance a este ritmo, cada vez el escenario será peor. El 80% de las reservas de cloatán se encuentran en la República Democrática del Congo.


Si bien los móviles reacondicionados no ponen fin a esta problemática, ayudan a reducir los niveles de explotación de recursos naturales. 


Si todos los usuarios evitaran cambiar su móvil por uno nuevo cada dos años, se conservarían toneladas de minerales.


¡Elige los móviles reacondicionados si quieres aportar tu granito de arena por el medio ambiente!


¿Dónde se desechan los móviles?


Menos del 20% de los móviles desechados son reciclados. En España, 20 millones de teléfonos móviles son desechados cada año.


Lamentablemente, la basura electrónica acaba en países como China, India, Nigeria, Ghana, Costa de Marfil, la República de Benin y Liberia.  Según datos de PNUMA, Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el 80% de la basura tecnológica acaba en vertederos de China o África


Por ejemplo, en China cada año llegan más de 5000 toneladas de teléfonos y basura tecnológica. Estos desechos son altamente nocivos para el medio ambiente y la población. Y durante muchos años, la contaminación de una batería de litio puede durar hasta 500 años.


Los móviles están conformados por metales pesados como el mercurio, que son sumamente peligrosos para la salud. 


Frente a este contexto desolador, el papel de los consumidores es crucial para reducir el impacto ambiental. Evitar el cambio de móvil ante el menor fallo, reducir su uso, procurar repararlo antes de desecharlo y comprar modelos reacondicionados son algunas de las acciones que pueden hacer los usuarios para evitar la explotación de recursos naturales que genera la fabricación de tecnología.